El culto ocho veces secular a la Santísima y Vera Cruz de Caravaca nos recuerda que el Sagrado Madero no es un símbolo de muerte y de derrota, sino el anuncio de salvación y camino seguro para llegar a la gloria celestial.
Planta admirable es el cristiano que se rige y gobierna bajo la influencia del Espíritu Santo: todas sus obras son como divinizadas y hechas fructíferas.
Al igual que en el Antiguo Testamento llamó Dios a Jeremías para que amonestara y aconsejara al pueblo del mal camino que estaba llevando, también hoy Él suscita a hombres que nos guíen y orienten.
El hombre vive a la búsqueda de la verdad. La ama cuando se le manifiesta, pero puede llegar a odiarla si le reprende... Así es el espíritu humano, sin el auxilio de la gracia divina.
En su rica Liturgia, la Santa Iglesia dispone de himnos apropiados para cada ocasión. Conozcamos un poco a cerca del cántico de acción de gracias por excelencia, el “Te Deum”, con el que ella expresa su alabanza y gratitud al “Padre de inmensa majestad”.
Los ornamentos utilizados por el sacerdote en la celebración de la Santa Misa pretenden ilustrar qué es lo que significa “revestirse de Cristo”, hablar y actuar “in persona Christi”.
Dios descendió a esta tierra de exilio atravesando las brumas del pecado sin dejarse tocar por él. Cargando sobre sí nuestras miserias subió con ellas al Gólgota para consumar allí su holocausto y restituir a los hombres la paz y la felicidad que habían perdido.
Así como los pastores encontraron a aquel adorable Niño recostado sobre pajas en un pesebre, también nosotros podemos reencontrarlo “recostado” en los tabernáculos de todo el mundo.
Se dice que en el cielo, la alegría será completa, exhaustiva y sin ningún tipo de mezcla de inquietud. Sin embargo, ¿la condenación eterna de familiares y amigos no será causa de amargo pesar para los bienaventurados? ¿El corazón puede dejar de amar en el Cielo a aquellos a los que teníamos el deber de estimar en la Tierra?
Jesús fue perfecto en todo lo que hizo, desde sus divinas enseñanzas o sus estupendos milagros hasta el mínimo gesto o actitud. Para el más sublime de los milagros, ¿por qué habrá utilizado el pan y el vino?
La costumbre de consagrar a Dios determinados días es casi tan antigua como la humanidad. No obstante, en nuestra época se va introduciendo insensiblemente el hábito de no observar el descanso dominical. La supresión del día reservado al Señor termina perjudicando al hombre mismo.
El Niño Jesús, como Dios, era infinitamente perfecto desde el primer instante de su concepción, así que no podía progresar espiritualmente. Pero san Lucas afirma que “crecía en sabiduría y gracia”. ¿Cómo conciliar dos verdades tan “contradictorias”?
La teología profundizó de forma admirable, a lo largo de los siglos, la divina misión de san José y describió con riqueza de detalles las gracias que la Providencia le concedió.
San Agustín afirma que “no hay doctrina de la fe cristiana combatida con tanta vehemencia como la de la resurrección de la carne”. Sin embargo, pocas verdades son tan claramente afirmadas en los escritos sagrados.
Ocultas bajo el gracioso manto de encantadoras leyendas respecto de los misterios de la vida de Jesús, muchas veces se propagaban tendenciosas ideas gnósticas o maniqueas.
Un sueño y un profeta descubren a Nabucodonosor el devenir histórico del poder político en la Antigüedad. Durante los siglos venideros, los acontecimientos irán confirmando con exactitud esta profecía.
El grandioso y bello ceremonial que rodea el Consistorio tiene detrás siglos de tradición. Los orígenes remotos del Sacro Colegio casi se pierden en las brumas de la Historia, en los primeros siglos de la Iglesia.
Santo Tomás de Aquino, secundado por otros insignes autores, busca esclarecer esa duda que surge al considerar el episodio de Getsemaní y otros trechos de las Escrituras.
Se distinguió como hombre de guerra, diplomático, gobernante y hasta como artista. No obstante, el rey David es venerado en el mundo entero como modelo de pecador arrepentido.
Ocho siglos antes, anunció la llegada del Mesías con tantos pormenores, que un comentarista pudo afirmar: “Isaías escribió anticipadamente el Evangelio”.
Si el demonio tuviera noción cabal de que Jesús era el Hijo de Dios hecho hombre, buscaría la manera de evitar su muerte en la cruz para que el género humano no fuera redimido. Tenía elementos concretos para concluir que Jesús era el Redentor prometido?
En general, la Divina Providencia no se manifiesta directamente a los hombres, sino que utiliza instrumentos. Moisés y la serpiente de bronce, son dos bellos y elocuentes ejemplos de esta realidad.