El 13 de enero en la catedral de Toronto, Canadá, recibía la ordenación episcopal Mons. Vincent Nguyen, primer obispo de origen asiático en este país. El prelado tenía sólo 9 años cuando en 1975 su ciudad natal, Saigon, cayó bajo el dominio comunista.
Su vocación fue alimentada —revela él mismo— por el testimonio del Cardenal Nguyen Van Thuân. También se inspiró en su bisabuelo que habiéndose convertido al catolicismo no renegó de su Fe ante las amenazas de las autoridades vietnamitas: atado a un poste en la playa, se mantuvo firme hasta que murió ahogado cuando las aguas subieron con la marea.